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Transición del Servicio Militar
Por Jason Alderman
Reincorporarse a la fuerza laboral civil después de toda una carrera en las fuerzas armadas puede ser difícil aun en los mejores tiempos. Pero, con la incertidumbre económica actual y las altas tasas de desempleo, el personal militar retirado y dado de baja puede necesitar ayuda extra para desarrollar un plan de juego y administrar sus finanzas personales durante esa transición.
Este tema ha tenido una mayor notoriedad con la reciente creación de la Oficina de Asuntos de los Miembros de las Fuerzas Armadas perteneciente al Departamento de Protección al Consumidor, dirigida por Holly Patraeus, esposa del General David Patraeus y ferviente defensora de la educación de las familias militares en cuestiones de consumo.
Estos son algunos de los recursos asistenciales que lo pueden ayudar a tomar las importantes decisiones financieras y de transición laboral con las que puede enfrentarse:
Asistencia para la Transición. El gobierno ofrece un Programa de Asistencia para la Transición de tres días (www.taonline.com/TAPOffice) a los miembros retirados o separados de las fuerzas armadas y sus cónyuges. Los participantes aprenden cómo establecer objetivos profesionales, realizar búsquedas laborales, las condiciones actuales ocupacionales y del mercado laboral, cómo preparar su currículum y técnicas para las entrevistas laborales.
El Programa VetSuccess del Departamento de Asuntos de Veteranos (www.vetsuccess.gov) ofrece ayuda adicional al personal militar dado de baja por discapacidades relacionadas con su servicio. Para aquellos que padecen de una discapacidad que no les permite trabajar en lo inmediato, VetSuccess ofrece servicios para mejorar su capacidad de vivir de la manera más independiente posible.
Encontrar trabajo. Si bien la experiencia adquirida durante el servicio militar suele trasladarse fácilmente a los trabajos civiles del mercado, a veces, hacer que este enlace sea más visible exige un esfuerzo adicional. Tenga en cuenta estas tácticas:
- Comience su búsqueda mucho antes de abandonar el servicio – idealmente, un año antes, o más.
- Contáctese con organizaciones que contacten a los que buscan trabajo con empleadores pro-militares, como Hire a Hero (www.hireahero.org), Military Exits (www.militaryexits.com), Helmets to Hardhats (www.helmetstohardhats.com) y Vetjobs.com (www.vetjobs.com).
- En su currículum utilice lenguaje civil – tenga cuidado de no utilizar jerga militar que pueda ser difícil de entender.
- Familiarícese con los sitios web de empleos más conocidos como Monster.com (www.monster.com), Careerbuilder.com (www.careerbuilder.com) y USAJOBS.com, el sitio oficial de empleos del gobierno (www.usajobs.com) y publique su currículum en ellos.
- Muchos miembros de las fuerzas armadas tienen una reubicación provista por el gobierno al abandonar los servicios; por lo tanto, si un posible trabajo implica que se mude y usted no tiene problemas, use esa reubicación que le queda para su beneficio.
Continuar estudiando. Mientras investiga las diferentes opciones laborales, vea qué otros estudios o certificados necesita para poder comenzar a adquirir esos conocimientos – o al menos ármese un plan de juego para saber cómo proceder una vez que abandone las fuerzas.
La Ley GI post 9/11 (www.gibill.va.gov) provee apoyo financiero para la educación y la vivienda de veteranos militares, incluyendo títulos de pre y post-grado, y capacitación vocacional/técnica. Otros de los programas de asistencia educativa patrocinados por el Departamento de Asuntos de Veteranos son:
- Programa de Asistencia Educativa de la Reserva, para los miembros de la Reserva llamados al servicio activo.
- Asistencia para Sobrevivientes y Dependientes, para los dependientes de ciertos veteranos que califiquen.
- Programa de Subsidio Educativo-Laboral del Departamento de Asuntos de Veteranos para estudiantes de tiempo completo o tres trimestres para títulos universitarios, o programas vocacionales o profesionales.
Un último consejo: El dinero puede escasear durante la transición, por lo que es fundamental armar un presupuesto con el que pueda vivir. Se pueden encontrar numerosas herramientas presupuestarias en internet, como calculadores de presupuesto interactivos, por ejemplo, en el sitio www.mymoney.gov de la Comisión Estadounidense de Alfabetización y Educación Financiera, la Fundación Nacional para el Asesoramiento Crediticio (www.nfcc.org), www.mint.com, y Habilidades Financieras Prácticas para la Vida (www.practicalmoneyskills.com), un sitio de administración de las finanzas personales desarrollado por Visa Inc.
Este artículo tiene por objeto brindar información general y no debe ser considerado como un de legal, un consejo impositivo o financiero. Siempre es buena idea consultar con un de legal, un asesor fiscal o financiero para obtener información específica sobre la aplicación de las cierto leyes impositivas a su caso en particular y sobre su situación financiera específica. También debería consultar con un abogado para determinar de qué manera las leyes sobre bienes raíces, el derecho testamentario y/u otras leyes aplican para su situación específica.
Jason Alderman dirige los programas de educación financiera de Visa. Para inscribirse y recibir un Boletín de Noticias Electrónico financiero personal gratuito mensualmente, vaya a www.practicalmoneyskills.com/newsletter.
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